por Candelaria Penido

Desde el 21 de febrero el Espacio de Arte de la Fundación OSDE regala la posibilidad de adentrarse en el mundo de Carlos Gallardo, artista completo, en una muestra armada como homenaje.

Con un criterio de recorte muy amplio, se exhiben trabajos que resaltan la versatilidad de vocabularios artísticos que manejaba Gallardo. A unos pocos meses de cumplirse el décimo aniversario de su muerte Mercedes Casanegra, la curadora, montó esta retrospectiva con obras realizadas entre 1983 y 2008.

Vestuario de los ballets, La tempestado, Camina burrata, La consagración de la primavera y El mesías
Vestuario de los ballets, La tempestado, Camina burrata, La consagración de la primavera y El mesías

El mundo de Gallardo era excéntrico y rondaba por lo onírico ya que se movía entre escenografías y vestuarios de obras de teatro y ballet. Su vasta trayectoria se basa en su “personalidad indagadora”, como lo describe Casanegra. Ya que su vida fluctuó entre el diseño gráfico, la fotografía, la plástica, la escenografía, el diseño de vestuario, el diseño de instalaciones y la escultura. Fue director de arte del Teatro General San Martín, donde conformó un dúo inseparable con el director de la institución y coreógrafo Mauricio Wainrot. El visitante recorrerá una muestra que se adapta perfecto al ambiente en que fue montada y encontrará exponentes de la actividad profesional de Gallardo de forma integral.

Carlos Gallardo se adentró en el tiempo, tiempo como tema, tiempo como pregunta, haciendo evidente el paso del tiempo en sus obras, como se ve en Destiempos- 15 años de agendas o Desde lejos III. Donde parecería que quiere proteger a este tiempo y lo que va de su mano. Tiempo como búsqueda y obra como búsqueda. Búsqueda constante de respuestas que el espectador no encuentra y eso, inquieta. Los pronombres “que, quien, donde, como, porque, cuando” aparecen en muchas de sus obras y el espectador inconscientemente le agregará las tildes que los convertirán en preguntas que lo acompañaran a lo largo de toda la exposición y hasta más allá de la puerta de salida

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“Destiempos, 15 años de agendas”

Carlos Gallardo, obras 1983 – 2008 nos da la posibilidad de ahondar en sus dos mundos, el profesional y público y el personal e íntimo. Entre vestuarios colgando, videos de ballet donde se pueden apreciar sus producciones, paradójicos afiches, figurines, esculturas e instalaciones el visitante se deja ir. Con la serie Vestigio, nostálgica y desolada, el artista nos expone frente al vacío y la nada. En su mayoría imágenes de puertos de los distintos países en donde Gallardo vivió. Desde ángulos novedosos, en blanco y negro y por momentos movidas y borrosas, nos entristecen y de nuevo, nos hace cuestionarnos nuestro interior.

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Vestigio (Errancias) XII

La paradoja de lo fugaz que habita en lo estático atraviesa todas las obras, que a su vez conllevan una gran carga afectiva. El artista expone al visitante ante personajes dispares, muchas veces errantes, en mundos fantásticos con tonalidades lúgubres. Será, quizás, por el uso que hace de objetos olvidados, que ya nadie quiere, como los sillones viejos, rotos y graffiteados por él mismo en Erratum X o la instalación creada con figuritas en miniatura y cajas de resina sintética que pertenecieron al Correo Central de Buenos Aires, en la serie Destiempos.

Erratum X
Erratum X

El relato de la exposición se construye entre las creaciones de Carlos Gallardo, las sensaciones del espectador y el texto curatorial de Casanegra que afirma que “cada una de las series enfoca con diversas lentes la conjunción de existencia y tiempo.”

 

Ficha técnica
Fundación OSDE
Exhibición: Carlos Gallardo, obras 1983-2008
Hasta el 27 de abril.