Por Art & Notes

En el marco de la renovación del Centro Cultural Recoleta, inaugurado el pasado 10 de Enero, se presentó junto al cambio de contenido de su programación, la intervención en la fachada del edificio, mediante la ejecución de un mural diseñado por el artista plástico Julio César Battistelli, alias YAIA, y realizado por el grupo Rojovivo.

Con un enfoque hacia las nuevas tendencias artísticas que se orientan a captar a un público joven “milenial”, toman protagonismo elementos de diseños “naif”, la estética del arte callejero y las obras de arte participativas.

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Se suman a su campo cultural, géneros artísticos como la música hip hop, el beat box y el break dance con una fuerte presencia en el nuevo programa.

Con nuevas intenciones, el centro resurge como un espacio de participación creativa y artística para los más jóvenes, queriendo dejar atrás aquel rol de institución formal, museística y distante.

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El edificio sede del CCR formó parte del convento de los Recoletos en el siglo XVIII, -hoy se encuentra bajo protección patrimonial-, y desarrollara sus actividades desde el año 1980, convirtiéndose rápidamente en un emblemático espacio dentro de la cultura porteña.

Con la asignación de su destino cultural, el edificio fue remodelado en 1980 bajo el proyecto dirigido por Clorindo Testa junto a Jacques Bedel y Luis Benedit.

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Su clásica fachada rosada, hoy da lugar al gran mural “Amor de verano” llevado a cabo a propósito de su re inauguración. Con colores estridentes, el artista diseñó para la gran fachada, cinco parejas que resurgen entre coloridas flores.

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El diseñador el ilustrador rosarino, distingue su estética inspirada en diseños urbanos, los dibujos callejeros y “old school”.

Su producción hace referencia a los comics, el stencil, slogans publicitarios y clásicos tatuajes, con claras características por la utilización de colores planos y un remarcado contorno negro. En sus trabajos se destacan también las ilustraciones de tipo caligráficas, volviendo a identificar su vínculo con la estética urbana y callejera.

YAIA ya ha realizado trabajos para marcas como Nike, Red Bull, Converse y Santa Cruz, donde convierte sus ilustraciones en estampas para prendas de indumentaria o tablas de skate. El artista en esta intervención callejera, nos regala un diseño vivo, animado, que hace renacer el exterior del centro cultural logrando una identidad más próxima al público joven.

 

 

Sin embargo y a raíz de la nueva propuesta del centro cultural, se generaron diversas observaciones por parte de representantes de un sector de la cultura “consagrado y oficial”, cuestionando los valores como la estabilidad del patrimonio cultural, la intervención de la fachada histórica e incluso polemizando el “valor” de las nuevas tendencias artísticas introducidas a la propuesta.

Dichos comentarios parece entrar en contradicción con la propia historia del centro cultural que se pretende hoy reivindicar como válida, cuando en su momento fueron representados artistas transgresores -y a su vez cuestionados-como ser el caso de Liliana Maresca, o León Ferrari, quienes pusieron en ciernes temas como la sexualidad, la religiosidad y las nuevas formas de representación artística, utilizando materiales no convencionales en la producción de sus obras.

Resulta sorprendente que hoy día, los mismos representantes que fueron testigos y apoyaron lo que fue el inicio de una histórica etapa para el arte argentino en los años ’80 y post dictadura, hoy día manifiesten su temor ante la intervención del “tan valorado patrimonio histórico” como la fachada del CCR.