Nochebuena, Nikolái Gógol (1832).
La historia se lleva a cabo en una aldea ucraniana, donde las familias llenan sus mesas con platos característicos y típicas bebidas, mientras de fondo se oyen los festivos cantos Kaliadki, canciones eslavas de felicitación navideña.
El idílico escenario alojará misteriosos personajes que deambulan y atormentan a los vecinos, como el mismísimo diablo, que al decidir robarse la luna deja a oscuras al pueblo en plena víspera de Navidad.

El regalo de los Reyes Magos, O. Henry (1905).
El autor norteamericano O. Henry narra la historia de una joven y pobre pareja que vive en la ciudad de Nueva York. En vísperas de la Navidad, y con la intención de entregarse mutuamente un obsequio, sacrifican sus posesiones más preciadas. La simpleza de la historia no deja de resultar entristecedora, pero a su vez, de manera irónica pero sutil, el autor logra dejar en ella una enseñanza de vida.
 
Canción de navidad, Charles Dickens (1843).
Podría tratarse de la clásica historia navideña. Scrooge, un personaje frío, solitario y tacaño, se enfrentará a presencias fantasmagóricas quienes le revelan el oscuro destino que le ampara como consecuencia de sus actos egoístas.
Nuestro malvado personaje se espanta ante lo advertido y pide una segunda oportunidad. Como O. Henry, también Dickens nos regala una hermosa historia con moraleja final.

Corrección: Julieta Toso